Smiley face

lunes, 30 de enero de 2017

Me desperté, bebí mi café, por la inercia de la mañana, aunque esta era calurosa.
Ese café tenia la intensión muy clara de poder apaciguar un incendio ya gestado.
Mirando perdidamente hacia un punto en la habitacion, intento recordar que me dejo en esa situacion un Domingo por la mañana.
Resulta que la depresion y la ansiedad, intentan ocultarse de día pero por las noches salen a cubrir las cabezas de los noctambulos, esos que tienen asuntos ocultos pero no estan dispuestos a exponerlos.
Ayer me los encontré, salieron efusivos a dar un paseo, bebimos algo, probamos otras cosas, conocimos otras personas, trate que no me interfirieran, ya saben como se ponen cuando uno intenta controlarlos, no?
No voy a mentirles mientras mas bebo, menos me importa que esten ahi. Pero luego quien puede llevarlos hasta su casa? yo ya no puedo con mi vida, cada pie es un plomo fondeando al asfalto, mi unico objetivo es poder llegar. No se a donde, pero viajando a la velocidad de la luz.
Al otro dia, te encontras que dormiste con ellas dos, te cubrieron y te sumergieron en ellas.
El café trata de borrar ese gusto amargo siendo mas amargo, el estomago se lo toma personal.